martes, 11 de marzo de 2008

Aspectos a considerar para desarrollar un proyecto tecnológico dentro de la escuela


Dentro de un proyecto tendríamos los siguientes aspectos a considerar:
Análisis y descripción del contexto: Diagnóstico de necesidades.

Se hace necesario partir de la descripción del contexto intentando analizar los elementos débiles y fuertes, los aspectos a mejorar por importancia o ur­gencia, las razones que justifiquen o detallen la situación de las prácticas..., es todo un cúmulo de datos que nos permitirá definir más tarde estrategias a se­guir, tareas puntuales, objetivos concretos con una evaluación posterior del proyecto que nos posibilite saber si los planteamientos de partida eran los adecuados. Esta fase es importante y de ella saldrán la necesidad de mejoras, la selección de los objetivos definitivos, su prioridad y ordenación, etc.

¿Quién participa en la innovación?

Es interesante que en la participación exista un planteamiento pragmático, ya que una cosa es saber entre todos qué necesitamos cambiar y por qué, y otra muy distinta con quién contamos o podríamos contar. En el total desarrollo del proyecto necesitaremos muchas más personas comprometidas que sin estar implicados en la totalidad del mismo, necesitan conocerlo y apoyarlo en ciertos momentos. De ahí que resulte necesario que estos proyectos no partan de iniciativas individuales y como procesos aislados. Los proyectos deberían ser grupales, con claro conocimiento por par­te de los departamentos y de la institución. Entre los participantes, se recomienda que los alumnos estén implicados con tareas muy concretas bien para colaborar en la realización del mismo, o como elemento importante en la fase de evaluación. Al fin y al cabo, mu­cho o todo el proceso de trabajo pretende mejorar un servicio que ellos re­cibirán. Este es un hecho general que en los proyectos de innovación tecnológica se ha­ce casi imprescindible, pues el dominio de los alumnos de la tecnología puede ser una buena ayuda.



¿Cómo hasta dónde delimitar nuestro campo de acción?
Los enfoques de mejora pueden estar encaminados a buscar cambios en toda la institución o dentro de campos de acción del ámbito de las áreas, también persiguiendo la mejora de un curso o de toda una promoción. Por regla general, las tecnologías pueden abarcar todos estos aspectos; si bien, quizás sea más difícil buscar cambios trans­versales que impliquen a un mayor número de personas, de asignaturas di­ferentes, Los procesos de innovación en las instituciones educativas necesitan conectarse global y particularmente. Existen condiciones necesarias para que pue­dan-producirse los cambios en la docencia, sin los cambios globales será muy difícil llevar a cabo cambios particulares en la enseñanza; por tanto, los procesos de cambio e innovación educativa deben disponer ­de estas dos dimensiones, desde los aspectos globales a los particulares, desde las responsabilidades de la Dirección hasta las del propio profe­sorado.


¿Con qué contamos y de qué no disponemos?
Es conveniente realizar un listado de las necesidades que se requieren para desarrollar el proyecto en un doble sentido, por un lado, de qué recursos humanos e infraestructural disponemos; y por otro, de qué no dis­ponemos. ¿Necesitaremos de formación complementaria?, ¿qué contenidos formativos debemos incluir?, ¿cómo será esa formación?, ¿cuándo será más adecuada recibirla, antes, durante o después del proyecto?
Debemos saber administrar el elemento humano, clave fundamental de todo proceso de innovación, mucho más en proyectos tecnológicos, al necesitar una adaptación a las exigencias del desarrollo tecnológico, con ritmos muy difíciles de seguir, que requiere sopesar y medir el nivel de nuestros objetivos y modos de formación permanente.

También necesitaremos conocer qué respuesta se espera de los que no están directamente implicados en la gestión del proyecto (alumnos, técnicos, administrativos...) y si podrán estar a la altura de lo que se espera de ellos. Es posible que los alumnos requieran también unos contenidos formativos del departamento sobre todo, si se espera un cambio en sus servicios cotidianos v habituales; al menos 'hay que informarles y negociar con ellos la mejor organización para dar respuesta a estos cambios. Lo ideal es que estuvieran convencidos de que el cambio es positivo, y esto es más fácil si participamos con ellos en la toma de decisiones.

¿Necesitaremos ayuda o apoyo externo?
Un elemento importante antes de planificar el proyecto es disponer de una información más detallada acerca de los servicios de apoyo de la institución educativa tanto de la infraestructura y recursos disponibles, por ejemplo en la red software para crear materiales, plataformas para crear cursos online - como de los asesoramientos y formación específica que podemos recibir, o de los servicios de apoyo a la producción de materiales que podemos esperar; aspectos muy demandados y solicitados por los profesores y una de las razones por las que rehuyen la utilización de las TIC (Cabero J. 2002). Puede resultar increíble, pero muchos profesores desconocen a veces las posibilidades que les brindan las instituciones educativas. El diseño y la producción de materiales de calidad es una de las razones por las que muchos profesores no plantean proyectos de innovación. A lo largo de éstas páginas estamos hablando de proyectos donde el enfoque radica en la búsqueda de mejoras en los procesos docentes: metodologías, materiales didácticos, ejercicios interactivos, pensamiento pedagógico..., con la oportunidad que puede permitirnos la introducción de tecnologías en tales procesos. Otra cuestión bien distinta es el diseño y la producción de un curso de refuerzo en Internet con materiales de calidad y con todas las posibilidades interactivas que se conocen de este medio; que, si bien puede ser otra innovación, requiere definir correctamente los perfiles profesionales y el papel del profesorado en el equipo de producción.

Pensamos que los servicios de la institución educativa deberían asumir este reto, realizando en toda o gran parte la producción (según interese disponer de servicios de producción y financiamiento propios o externos), y en donde el profesor sería tan solo el experto del contenido, como sucede en la realización de manuales o libros, con tareas como: la selección y estructura de contenidos, la responsabilidad de la administración y uso de los materiales, la actualización de contenidos... trabajando con un equipo de expertos de forma interdisciplinar.
[1] Narcea S.A. Ediciones